En el valle todo era niebla Era imposible ver nada claro Así que volví a trepar, entre las nubes, dejándolas atrás, escalando, buscando en la oscuridad los viejos peldaños Volviendo a ascender la vieja montaña, para respirar el aire puro Para recordar mis pasos, las encrucijadas, los diferentes caminos que guían al ascenso. Volver a contemplar el valle desde arriba, y el amanecer más allá Sus tonos rojos, morados, amarillos, poco a poco cambiando, hasta volver a ver el viejo azul, el añorado azul Y una vez allí, contemplar el abismo, el lago, el reflejo dorado del sol, cientos de metros bajos mis pies. Para volver a saltar, de nuevo, hacia la nada. Necesitaba entenderlo, volver a sentir la caída, volver a desear estrellarme contra el fango. Para saberlo, para entenderlo . Que todo lo que reluce, es mierda.