Y al cuerno ... Escribir ideas de forma desordenada, 400 sin ir más lejos, para luego recabilarlas y estructurarlas. Unos pocos minutos en un día lleno de horas saturadas de rutina vácua. Suficientes. El tiempo pasa volando, con la misma frecuencia con la que dejamos de escribir, tocar, pintar, soñar ... Han pasado los años de la segunda adolescencia y se cuenta por lustros el tiempo entre posts. La adolescencia, ese proceso mental - que no hormonal -, de experimentar y romper con lo que se nos ha enseñado. Ser un adolescente no es llenarse de granos y acumular chapuzas sexuales; es saltar del nido. Es la maduración real del cerebro, cuando le llega la hora de poner a prueba (en duda) todo lo aprendido. Con suerte o sin ella, los más valientes se quedarán en el camino (evolución o la supervivencia de los cautos), pero todos aprenderán algo que de sus padres no habrían aprendido. Pues bién ... también es la época de la creatividad. Busca donde quieras, ciencia, arte, poesía, ...