Palabra segura

Creo, que lo mejor que podemos aprender todos del BDSM, es el uso de la palabra segura.

Toda relación, incluidas las amistades, debería tener una; una forma de parar, de decir stop, de dejar claro al otro que por hoy ya es suficiente.

Eso es lo peor del amor mal llamado romántico, o autoimpuesto. Que no acordamos pautas, que no ponemos reglas, hasta que ya se han roto las tolerancias al dolor, al agobio, a la desesperanza, o a la presión. Y si nuestro estado de ánimo depende de otros, será una bola de nieve convertida en alúd.

Ojalà toda relación empezara por establecer una palabra segura, "prou"; y saber respetarla. Saber respetar un basta, saber apreciarlo, saber que un "basta!" a tiempo siempre evita un mal mayor.

Ojalà nos enseñaran a apreciar a quien sabe cuando decir No. Que no es un ataque, que no es un reproche, que es sólo un No, o un Basta, y que muchas veces, eso es justo lo que necesitamos.

Y la otra cosa por aprender, el aftercare.

Las heridas, hay que sanarlas, limpiarlas, desinfectarlas, y calmar la piél. No las puedes dejar abiertas y sangrando, porque no cerrarán. Seguirán escociendo, y escociendo, hasta emponzoñarlo todo. No puedes dejarlas ahí, sin más.

Hay que desinfectar las heridas, hablarlas, sanarlas, y calmarlas. Para que no duelan más, para que no nos dejen cicatrices en forma de miedos, nunca más.

Nunca más

Comentarios

Entradas populares de este blog

Volver a Casa / El faro

recalculando

Removido